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Conoce en cuáles comunas de la RM se encuentran los departamentos seminuevos más económicos

En vista del elevado costo que hoy día tienen las viviendas, resulta prácticamente imposible para numerosas familias alcanzar el anhelado sueño de tener una casa propia.

Pese a lo anterior, existen opciones que pueden interesar a quienes no disponen de un gran presupuesto, como son aquellas viviendas cuyo tiempo de construcción no supera los diez años, las cuales suelen clasificarse como seminuevas y que, en particular, se encuentran localizadas en zonas estratégicas de la Región Metropolitana.

¿En qué comunas están los departamentos seminuevos más baratos?

A continuación, se listan los departamentos menos costosos y con menos de una década de antigüedad de las comunas del Gran Santiago, de acuerdo a la plataforma inmobiliaria Buydepa.com:

Departamentos seminuevos más económicos de la RM

Viviendas hasta 20% más baratas que las nuevas

En vista de que pueden costar hasta un 20% menos que una casa nueva, las viviendas seminuevas han generado enorme interés entre los consumidores, dadas las restrictivas condiciones que los bancos han estado exigiendo para el otorgamiento de créditos hipotecarios.

Las posibilidades de que un comprador pueda acceder al auxilio crediticio de los bancos aumentan al ser más bajo el precio de las viviendas seminuevas

Para los inversores, las “viviendas usadas” son “una buena alternativa”, según los analistas, ya que el pago del pie en cuotas y sin interés está siendo aceptado por algunas inmobiliarias y plataformas”, señala el CEO de Rent Invest, Juan Pablo Contreras.

“Es una de las alternativas que actualmente se manejan, ya que mediante ella es posible que una vivienda seminueva fuese entregada inmediatamente, no ocurriendo lo mismo con las propiedades nuevas, dada la reducción de plazos y las mayores exigencias de los créditos hipotecarios”, añade el experto.

Vivienda de 10 años: ¿son nuevas o antiguas?

Una vivienda de hasta 10 años de antigüedad es considerada por muchas personas como vieja, algo que el sector inmobiliario no valora de la misma forma.

“Es poco el desgaste que sufre una vivienda en una década, tanto así que con solo pintarla queda como nueva. Con seguridad no tendrá fallas estructurales y su equipamiento aún estará operativo. Obviamente nunca estará en similares condiciones a las del día en que fue entregada”, apunta Mariela García, directora de tasaciones de Tinsa Chile.

A sabiendas de que el comprador habrá de invertir algún dinero en una vivienda seminueva, García recomienda examinar con sumo cuidado el estado en el que se encuentra antes de su adquisición: “Limpiar a profundidad una casa no es lo mismo que realizar reparaciones grandes, de ser así es más conveniente comprar una vivienda nueva”.

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¿Buscas departamento?: Conoce las comunas del Gran Santiago con los gastos comunes más bajos

Además del pago correspondiente al arriendo, quienes viven en departamentos deben igualmente contemplar en su presupuesto el pago de los gastos comunes del edificio.

Puede ocurrir que se desconozca qué hace la administración del edificio con el dinero para cubrir los gastos comunes, lo que sí es cierto es que se destina al buen funcionamiento y al mantenimiento de los bienes comunes de la edificación.

El pago de las remuneraciones del personal de limpieza y de mantenimiento de jardines, ascensores, sistema de bombeo de agua, entre otros, son algunos de los usos más frecuentes del dinero de los gastos comunes.

¿Cómo se calculan los gastos comunes?

El monto correspondiente a gastos comunes se calcula de acuerdo a la totalidad de los egresos de un edificio. “Existen diferentes categorías de gastos”, apunta el fundador de Proyecta Condominios, Ítalo Lamas, entre los cuales sobresalen:

  • Remuneraciones
  • Gestión administrativa
  • Mantenimiento (piscina, jardín, caldera, ascensores, extractores)
  • Gastos menores
  • Reparaciones mayores o emergencias

Al totalizar el egreso de dinero correspondiente a dichas categorías, dicha suma debe dividirse por el prorrateo de las unidades habitacionales: “a cada departamento se le asigna una alícuota o porcentaje de participación, la cual viene determinada por los metros cuadrados que posea dicha unidad con respecto al metraje total del edificio”, expone el experto.

“A modo de ejemplo, la cuota de un departamento de 300 metros cuadrados en un edificio de 3 mil metros cuadrados es de un 10%, de modo que si los gastos del edificio totalizan $11 millones, el gasto común correspondiente a dicho departamento sería de $165.000”, añade.

¿En qué fijarse antes de elegir un edificio de departamentos?

Una de las variables a tener en cuenta a la hora de elegir un edificio es el número de departamentos que lo conforman: “Si tu comunidad está compuesta por 300 departamentos, con seguridad la cuota de gastos comunes será mucho menor que la de una de 30 departamentos”, acota Valeria Murillo, analista de Comunidad Feliz.

Pero dicho ahorro implica “un mayor sacrificio en comodidad, ya que al residir en edificios tan poblados genera problemas en la convivencia (aguardar más por el ascensor, etc.)”.

Contar con piscina y gimnasio es indudablemente una ventaja comparativa, pero son beneficios que incrementan los gastos comunes, “ya que requieren de un mantenimiento más frecuente ” afirmó la experta.

Un edificio de hasta 150 departamentos es lo que recomienda Lamas, y que disponga de una sola de las siguientes instalaciones para que así no se incremente el gasto común: sala de eventos, piscina, sala de caldera, gimnasio, entre otras.

Comunas del Gran Santiago con los gastos comunes más bajos

Gastos comunes en el Gran Santiago

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Inmobiliarias proponen congelar la UF al valor del año 2020, para obtener un ahorro del 5% al 10%

El cada vez mayor precio de las viviendas es uno de los asuntos que más preocupa a la población, dado lo costoso que resulta adquirir un departamento o una casa.

En vista de lo anterior, y con el objetivo de lograr que se reactive la venta de unidades nuevas, un conjunto de promotoras inmobiliarias ha propuesto llevar el precio de la Unidad de Fomento (UF) al valor que registraba en el 2020.

La iniciativa

Uno de los motivos por los que el valor de las viviendas se ha incrementado de forma persistente es la creciente inflación, ya que incide directamente en el alza del precio de la UF.

“Nos percatamos de que una mayor cantidad de personas podría acceder a comprar una vivienda nueva si se congelaba la UF al valor que tenía el año pasado. Se ha generado tanto ruido en relación con el tema de la UF y el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que nos propusimos buscar una solución que ayuda a que la ansiedad en torno al asunto disminuyese”, aseveró José Ignacio Reyes, gerente de ventas de la inmobiliaria Almagro.

Ahorro entre el 5% y 10%

Unos $113 millones es el costo que un departamento de 4 mil UF tenía en el 2019, precio que en el 2020 se habría incrementado a algo más de $116 millones, y que en este 2021 se ubicaría por encima de los $123 millones.

“Se podría obtener un ahorro de entre 5 y 10% de congelarse la UF al valor del 2020, por supuesto que ello estaría acorde al precio de la vivienda. Ello a mí me parece una excelente idea”, apuntó Felipe García, director general de Tinsa Chile.

En un 60% logró incrementar sus cotizaciones la inmobiliaria Almagro, tras ofrecer departamentos cuyos precios fueron calculados con la UF del año 2020.

Financiamiento casi imposible

Comprar un inmueble en la actualidad es mucho más difícil. De acuerdo a cálculos de la Inmobiliaria Techo, en 2012 una familia del quintil más bajo tardaba en pagar su vivienda unos 20,49 años en promedio, algo que en 2020 les tomaría 51,47 años. Se estima que unas 81.000 familias residen en campamentos, y de 500 a 600 mil familias viven en condiciones hacinadas.

“Anteriormente, en la compra de una vivienda de 3.000 UF para obtener un crédito hipotecario con tasa de interés al 3% y plazo de 30 años se requería de un ingreso familiar de alrededor de $1.540.000. Para la misma vivienda actualmente se necesita contar con un ingreso familiar de $2.422.000 para postularse a un financiamiento con tasa cercana al 5% y un plazo máximo de 20 años, un incremento del 57% en el ingreso del grupo familiar, algo prácticamente imposible para una familia chilena promedio”, detalle Javier Hurtado, gerente de Estudios de la Cámara Chilena de la Construcción.